Ir a trabajar y que las luces y la calefacción o el aire acondicionado se apaguen solos, acceder a la vivienda sin llaves, olvidarse de tener que encender o apagar la luz al entrar a la cocina o poder tener el dormitorio a la temperatura perfecta cuando llegas de un largo viaje en plena ola de frío siberiano... son ventajas que también redundan en el bolsillo gracias al ahorro que el uso del Big Data del hogar pone a disposición del usuario de una casa inteligente.
La domótica, una herramienta eficaz para reducir los gastos en el hogar